Hoy por fin reuno el valor y tengo la fuerza que no he tenido en todos estos días para hablar de ti, aunque no puedo decirte adiós, me es muy difícil.
Está siendo tan doloroso el perderte, he sentido un enorme vacío en el pecho cuando ya no has estado.
Ha sido una convivencia de casi 13 años que nunca olvidaré, desde el primer día que entraste en mi vida, hasta el último en el que saliste de ella.
Has sido un amigo ejemplar; leal, inteligente, mimoso, te gustaba que te acariciasen y eras muy agradecido con quien lo hacía, y todo sea dicho, también eras un tozudo empedernido.Has sido muy fuerte todo este año, con tus días buenos y los que no lo han sido tanto.
Al final te ha llegado tu tan merecido descanso..., nunca te voy a olvidar.
Sabía que esto pasaría en cualquier momento, pero aún así no estaba tan preparada como yo creía, que gran dolor he sentido al despedirme de ti.
He ido quitando algunas de tus cosas, pero creo que el quitarlas es peor que dejarlas porque el no verlas hace más evidente que ya no estás.
Me consuelo pensando que ahora ya no estás enfermo y que donde quiera que estés ya no hay nada que te haga mal, solo paz y bienestar.
Descansa Boston, has sido único.
El lunes pasado, mi perro, murió, estaba enfermo pero estable, su cuerpo dijo hasta aquí hemos llegado y poco a poco se fue apagando.
No he podido escribir nada en estos días ya que la pena no me ha dejado. Se que no todo el mundo puede entender el dolor que siento, habrá a quien le parezca extraño sentir esta pena y dolor por un animal.




















