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jueves, 5 de junio de 2008

Poesía





Te dí la vida pero no puedo vivirla por ti.
Puedo enseñarte muchas cosas, pero no puedo obligarte a aprender.
Puedo dirigite, pero no siempre estaré para guiarte.
Puedo darte libertad...

Puedo llevarte a la iglesia, pero no puedo obligarte a creer.
Puedo instruirte en lo malo y lo bueno, pero no puedo decidir por ti.
Puedo comprarte un traje hermoso, pero no puedo hacerte hermoso por dentro.
Puedo ofrecerte consejos, pero no puedo ponerlos en práctica para ti.
Puedo darte amor, pero no puedo obligarte a aceptarlo.
Puedo enseñarte a compartir, pero no puedo forzarte a hacerlo.
Puedo hablarte del respeto...

Puedo aconsejarte acerca de las buenas amistades, pero no puedo escogertelas.
Puedo hablarte acerca de la vida, pero no puedo edificarte una reputación.
Puedo decirte que el licor es peligroso, pero no puedo decir "no" por ti.
Puedo advertirte acerca de las drogas, pero no puedo evitar que las uses.
Puedo animarte para que tengas metas altas, pero no puedo alcanzarlas por ti. Puedo enseñarte acerca de la bondad...
Puedo amarte como niño...

Puedo explicarte como vivir, pero no puedo darte la vida eterna.





Autor desconocido.

5 comentarios:

Caty dijo...

Me encanta entrar en tu blog, renuevo mis votos maternales. Gracias

Bego dijo...

A mi me encanta que entres en el y me animes como lo haces, gracias.

Anónimo dijo...

Les damos todo lo que podemos y después pasamos a un segundo o tercer plano en sus vidas.
Después solo somos los que les prohibimos.

Caty dijo...

Pero si lo intentamos y les damos mucho amor, volverán. Cuando pasen la etapa del egoísmo. Yo ya pase por ahí, mis hijos en la adolescencia buscaban otros lugares, donde creían encontrar la felicidad. Y ya están volviendo a casa, por que yo siempre les he dicho que los esperaba.
Y todavia llegaran más, cuando sean padres y comprendan.
Solo hay que hacer un buen trabajo y tendremos la recompensa.

Bego dijo...

Me gustan tus palabras, das esperanzas a quienes todavía tenemos a nuestros hijos pequeños y tenemos miedo a lo que venga en el futuro.

Vuestros lugares.


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