Leyendo vuestros comentarios y a mi misma en mi anterior entrada, me doy cuenta de que todos deseamos dejar buenos momentos como recuerdo, queremos ser y hacer que sean felices nuestros seres queridos cuando el tiempo ya se nos estuviese agotando.
¿Por qué no aprovechamos todos los minutos como si fuese el último que vamos a vivir…? Dejamos la felicidad, la alegría, las risas y los buenos momentos para el último día.
Y no es que no seamos felices no, pero…
Escribiré en primera persona:
Durante el día hay mucho que hacer, cosas que solucionar, sitios a los que ir, siempre cosas a las que le doy prioridad antes que el demostrar y decir cuanto quiero y lo importantes que son para mi quienes me
rodean.
Todas las noches me propongo y me digo: “mañana el día será distinto, no me voy a enfadar por cualquier cosa, tendré mas paciencia, les demostraré lo importante que son para mi y lo que les amo”. luego algo ocurre a lo largo del día, que hacen que los propósitos muchas veces se quedan en eso, en propósitos.
Yo pienso que la velocidad a la que vivimos y lo material nos quita los buenos momentos, anteponemos lo que mas nos gustaría por lo menos necesario y aunque somos consientes de ello no rectificamos, dejamos que el tiempo siga pasando esperando a que llegue el último minuto.
Como ha comentado Nieves: no hay que esperar, hay que disfrutar cada segundo.![]()
Y yo añado:
Disfrutemos con lo que realmente nos hace felices, dejemos buenos recuerdos y una sonrisa en la cara de quienes piensan en nosotros.
Bego.









